miércoles, 17 de mayo de 2017

Agenda UO Estudio Creativo, por fin encontré lo que buscaba

Sí, ya sé que estamos en mayo, que llevamos casi medio año 2017 y que el tema de las agendas igual ya se pasa de fecha. O tal vez, es que somos muy previsores y en el blog hablamos los primeros de las agendas, porque en septiembre ya empiezan muchas. Todo depende de cómo se mire ¿no?

Porque en el fondo las fechas dan igual. Ojalá yo la hubiera descubierto la agenda de UO Estudio Creativo antes, porque me habría ahorrado mucho tiempo. 

A mí me encantan las agendas. Luego, pocas veces las termino. No suelo necesitarlas para acordarme de las cosas, así que cuando más agobio tengo, menos escribo en ellas, pero aún así, siempre tengo alguna. 



Hace tiempo me regalaron la de Mr. Wonderful y me gusta mucho (aunque siempre me sobran pegatinas) y este año me la regalaron de nuevo por mi cumple. Pero ya de vuelta al trabajo necesitaba un tipo de calendario en concreto que éstas no tienen y la tuve que descambiar. Luego me regalaron una de Moleskine pero también la cambié porque es demasiado seria para mí.

Mi necesidad principal, además de que fuera a semana vista, que tuviera calendario anual y frases, dibujitos y colores (esto siempre anima mucho) es que hubiera un calendario de mes antes de empezarlo. Para mí es fundamental tener todo el mes en un solo vistazo bastante grande para organizarme y, sobre todo, para que no se me olvide que tengo que tener algo hecho para una fecha determinada. 

Así que me fui a la FNAC, que allí tienen mil agendas (o más, jeje) y empecé a mirar una a una. Pocas cumplían este requisito, debo ser un poco rara con lo del mes visto. Pero al final encontré la de UO Estudio Creativo y más contenta no puedo estar. Aunque es de las grandotas (cosa que con los enormes bolsos que llevo no me supone un problema) tiene todo lo que yo necesito. Es alegre sin ser demasiado infantil, con detalles en sus páginas, con diferentes calendarios, semana vista, hojas al final para diferentes anotaciones… 

Creo que va a ser una de mis habituales cada principio de año.

 Éste es el deseado calendario que tanto me ha costado encontrar.








domingo, 7 de mayo de 2017

¡¡Feliz día de la madre mamá!!

El año pasado me quedé con ganas de escribir un post un día tan bonito como hoy. Era mi primer día de la madre y, por supuesto, era muy especial para mí, pero lo que más pensaba ese día es que realmente era mi primer día como hija.

No se me olvidará que mi madre siempre ha dicho que ella se peleaba (en el buen sentido) mucho con mi abuela pero que el día que tuvo a su primera hija se dijo a sí misma “No voy a enfadarme nunca más con mi madre”. Y siempre lo cuenta con lágrimas en los ojos. En ese momento se dio cuenta de cuánto una madre quiere a un hijo y que, desde ese preciso instante, todo lo que hiciera, más o menos acertado, sería por el bien de sus hijos. Como hacía mi abuela con ella. 

Así de pepona era yo de pequeña. 

Y, aunque esto es cierto y es algo que yo nunca he dudado de ella, he de reconocer que una vez que yo he sido madre me he dado cuenta de lo importante que es la mía para mí. Desde el mismo momento de quedarme embarazada mi madre ha sido mi principal apoyo en todos los sentidos. Nadie se ha preocupado más que ella por mí.

Cuando viene un niño en camino, como es lógico, todas las atenciones se centran en la madre pero como medio, como “continente”, porque lo realmente importante es el bebé. Sin embargo, para mi madre, ni yo ni mis hermanas hemos dejado de ser lo más importante para ella, independientemente de todo lo demás. Durante estos más de dos años (entre embarazo y los 18 meses de Éric) mi madre ha demostrado una capacidad de trabajo y sacrificio que, aunque siempre he conocido, me ha hecho admirarla aún más.

Ésta no es nuestra mejor foto, jeje, pero fue el momento en el que le dijimos a mis hermanas que Éric venía de camino. Como mi madre ya lo sabía me preparó gachas, un plato manchego que apenas como y me gusta mucho. Aquí empezaron las atenciones especiales... y hasta hoy.

Es muy difícil de explicar pero es emocionante pensar cuánto te quiere una persona. Es tu madre, es obvio, pero la mía es muy especial. Después de 5 nietos, quiere a Éric como si fuera el primero y la mitad de la semana ella y mi padre se encargan de su cuidado por las mañanas.

Pese a su cansancio y su edad (que no perdona) su única preocupación es hacerme la vida más fácil. Llego a casa y me encuentro todo recogido, la mopa pasada, la ropa planchada, la comida hecha… ¡¡Increíble!! Tiene una energía que ya la quisiera yo.

¿Y le apetece? Pues lo dudo mucho. Pero su respuesta siempre que la regaño es “hija, así no lo tienes que hacer tú que estás cansada”. Y seguro que ella está mil veces más cansada que yo.

Así me encuentro con que gracias a ella mi hijo tiene la ropa perfecta, los purés caseros todos los días y las cenas también están aseguradas. Yo me enfado, le digo que no haga más, que es mi responsabilidad, pero ella responde “si así te puedes sentar un rato, estupendo. ¿Qué hago yo sentada toda la mañana?” Y me río e intento no discutir pero mi madre nunca se sienta. Porque esto que cuento que hace conmigo, lo hace con los otros 4. Cinco nietos que adoran sus croquetas, su sopa y todo lo que ella hace. Porque, si es de la yaya, está bueno. Como dice mi sobrina “esta yaya… es mucha yaya”.


Y como éstas, infinidad de cosas más. Como ir al parque a tirarse por la arena con el niño aunque sus rodillas apenas le dejen levantarse. Como aprovechar e ir a ver al otro nieto, aunque lo que le apetezca es estar sentada, pero así juegan juntos los dos. Como organizar múltiples comidas familiares para estar todos juntos…

Y sé que en estos últimos años soy muy pesada con lo maravillosa que es mi madre, pero no lo puedo evitar. Para cada uno de nosotros, nuestra madre es la mejor. Pero si soy tan pesada es porque es ahora, cuando más la estoy necesitando, cuando he aprendido a valorarla de manera extraordinaria. Y porque ahora que soy madre, y noto en mi propia piel el cansancio que esto supone, es cuando más puedo reconocer su esfuerzo de “trimadre” y "quintiabuela".

Porque me parece un modelo a seguir. Porque yo quiero ser como ella. Una mujer que ha sacado tres hijas adelante, con un marido que trabajaba de sol a sol y sin familia en Madrid. Porque a trabajadora no la gana nadie. Porque ella siempre está en el último lugar. Sus hijas, sus yernos, sus nietos y su marido son lo primero. Luego, ella. Porque nunca la oigo quejarse. Porque no quiere atenciones (aunque sí las quiere, como todos). Porque nunca pide. Porque su corazón en inmenso.


¿Perfecta? Pues no lo será. Pero tiene tantas virtudes que los defectos no los veo.

Porque desde que soy madre, realmente soy consciente de que soy su hija. Y hoy, aunque ni ella ni nadie cercano leerá este post, me apetece dedicarle estas líneas y hacerle mi particular homenaje.  Es la única manera en que sé hacerlo.


¡¡Feliz día de la Madre!!

domingo, 30 de abril de 2017

Estética Tania Pineda. Nuevo local con la misma amabilidad

Hace tiempo os escribí sobre el centro de estética Tania Pineda (C/ Batalla del Salado 39). Hoy lo hago pero para enseñaros cómo han evolucionado. Ya hace tiempo se trasladaron a un local más grande y luminoso y la verdad es que ha quedado precioso. 

Siguen con sus tratamientos de belleza, su depilación láser, manicura, masajes... Muchísimas cosas que te harán sentirte mejor y cuidar tu cuerpo, que a veces lo tenemos un poco olvidado. 

Además, de vez en cuando sacan ofertas, bonos y otros descuentos que lo hacen mucho más accesible. Pero lo mejor, sin duda, su trato. Siempre una sonrisa, siempre dedicándote todo el tiempo del mundo y siempre haciéndote sentir su mejor clienta. 

Esto es algo que cada vez valoro más, la verdad. No soy muy de tratamientos de este tipo, así que cuando me animo con algo agradezco que no me traten como un número y con prisas. Cada vez valoro más el tratamiento personalizado y que se acuerden de mí cuando vuelvo. Y en Estética Tania Pineda eso es así y la sonrisa al vernos está garantizada.

Aquí os dejo algunas fotos para animaros a pasar por allí. Os encantará, seguro. 











viernes, 21 de abril de 2017

¿Y cuándo vuelves a trabajar?

Hace tanto que no escribo un post que ya no sé si me acuerdo. Y hace tanto tiempo que no tengo diez minutos seguidos para pensar, para recapacitar y para escribir de "mis cosas", que no sé si me voy a ver superada por la situación. Y, bueno, digo diez minutos siendo positiva, pero igual en tres ya tengo que parar y dejarlo para otro momento. 

Mi vuelta al blog, no sé por cuánto tiempo será ni con qué periodicidad. Se ha convertido en ganas, en una necesidad. Y éstas no entienden de tiempos. 

Hace más de año y medio, al quedarme embarazada, lo dejé porque no sentía la motivación. Estaba tan centrada -y preocupada- por el embarazo, que lo demás era irrelevante para mí. Ahora, sin embargo, lo he dejado por obligación. ¡¡Porque no me da la vida!!


He vuelto a trabajar y esto, compaginado con la maternidad, se está haciendo cansado, muy cansado. Sí, sé que sólo tengo uno y en la mente de muchos será exagerado, pensaréis: "imagínate con dos, con tres". Lo sé, pero esto es lo que tengo ahora mismo y así es como lo vivo. 

Aunque seguiré con los posts de tiendas, restaurantes  y todo lo que me gusta, he decidido empezar con uno de maternidad porque ahora es una faceta muy importante en mi vida, la más importante, y porque últimamente ha habido muchos debates sobre este asunto.

Yo os voy a contar mi "enfado" con el género femenino durante el primer año de vida de mi hijo. ¿Y esto por qué? Pues porque estamos hartos de leer, ver, quejarnos..., de que las bajas maternales en España son irrisorias. Que qué suerte en el resto de países que tienen bajas de un año... como poco. Muchas, muchas quejas sobre lo importante que es estar con nuestros hijos cuando son pequeños, la pena que da dejarles al cuidado de otros, y ya si van a la guarderia, que se ponen todo el día malos, ni os cuento. 


En mi caso, mi embarazo coincidió con que yo me encontraba sin trabajo. No busqué esa situación, pero después de 15 años sin parar de trabajar, creo que tampoco me vino mal. Lo cierto es que fue quedarme sin trabajo y quedarme embarazada, por lo que, como comprenderéis, no me hizo lamentarme mucho de mi situación laboral. Mi marido y yo decidimos que podíamos permitirnos llevar el embarazo con calma, sin necesidad de volver a trabajar inmediatamente. Nació Éric y continuamos pensando que podíamos permitirnos cuidar de él sin agobios por buscar trabajo. 

Así fueron pasando los meses. Lactancia exclusiva hasta los seis meses y medio y luego compaginándola con la introducción de alimentos. 

¿Y por qué os cuento este rollo? Pues porque durante este tiempo no dejé de oír  a muuuchas mujeres preguntarme que cuándo iba a volver a trabajar. Yo, sinceramente, no tenía ninguna prisa. Siempre he considerado que poder estar cuidando de mi hijo es un lujo que nunca creía que iba a poder disfrutar. Y pienso que, en el fondo, eso lo pensamos todas. Entonces ¿por qué esa insistencia en que buscara trabajo?


Yo lo entiendo si ves que la persona está mal, que estar en casa le agobia, si sientes que le está afectando... Pero yo, que no paraba de decir que estaba muy bien, que después de una mala experiencia laboral no echaba de menos volver al trabajo, que me parecía una maravilla poder estar cuidándole personalmente, que es algo que nunca pensé que iba a poder vivir... Además, soy una persona con mucha vida social, con la familia al lado de casa, tenía el blog... Vamos, que no me aburría para nada. No sé, daba la sensación de que no me creían y no me sentía nada apoyada (aún a día de hoy tengo algún amigo que no me cree, en fin...). 

Del mismo modo, sé que no me lo decían con mala intención, que muchas de ellas me quieren mucho y lo hacían por mi bien pero... ¿no se supone que lo ideal es estar con nuestros hijos al menos el primer año de vida? Entonces, si veían que estaba feliz con mi situación ¿Por qué tanto insistir?

Es difícil explicar estas sensaciones por escrito pero los sentimientos durante el año que estuve cuidando de Éric fueron como que era incomprensible que no estuviera buscando trabajo. Que igual se pasaba el tiempo y ya nadie me iba a contratar de nuevo, o que era increíble que yo, una persona con una determinada formación, fuera feliz estando en casa. 

No quiero que se me malinterprete. Puedo entender que haya gente que piense en eso. Pero igual que yo hago el esfuerzo de entender a los demás ¿por qué nadie lo  hacía por entenderme a mí? Necesitaba que me apoyaran y no me juzgaran. Porque era mi elección y yo estaba feliz con ella.

Hace seis meses que volví a trabajar. Y la verdad es que me siento muy afortunada. He encontrado sin buscarlo una empresa que parece que me respeta, que entiende mi trabajo y que me reconoce. Llevo a cabo un trabajo que me encanta y me ilusiona. Creo que he tenido muchísima suerte al dar con ellos (gracias Irene). He disfrutado de un embarazo muy tranquilo, he podido estar con Éric durante su primer año de vida y ahora tengo la posibilidad de desarrollarme profesionalmente y tengo la gran suerte de poder hacer parte de mi jornada laboral desde casa. 



También sé que si tengo otro hijo las circunstancias van a ser completamente diferentes y oiré preguntas como... ¿vas a pedir una excedencia?, ¿cogerás la jornada reducida?, ¿y no te da pena dejarlo tan pequeño?...

Y me volveré a enfadar. Porque me conozco, porque soy así. Porque nosotras somos nuestras mayores críticas. 

viernes, 24 de junio de 2016

Bacalao con salsa de yogur y mayonesa. Receta en tiempo récord

Este post va dedicado a Vanesa y Esperanza, que son mis mayores fans con las recetas. Es cierto que hace mucho que no publico ninguna así que me han dado el empujoncito necesario para retomarlo.

Hoy es una receta que en elaboración puede llevar… ¿5 minutos? Es súper sencilla y está muy rica. Como veis en el título, se trata de bacalao con salsa de yogur y mayonesa. A continuación, todo lo necesario.

INGREDIENTES para 2:

- 1 lomo de bacalao

- 1 yogur natural

- 2 cucharadas grandes de mayonesa (yo la compro light, por aquello de que engorda menos. Otra opción es echar algo más de yogur y menos mayonesa)

(Son tantas cucharadas soperas de mayonesa como de yogur natural, por si hacéis más cantidad de pescado)

- Aceitunas negras. Mejor sin hueso para trocearlas más fácilmente.

ELABORACIÓN:

- Mezclar el yogur y la mayonesa.

- A continuación, añadir las aceitunas negras troceadas.

- Echar un poco de aceite en una fuente y poner el bacalao. Cubrirlo con la mezcla.

- Al horno, unos 200 grados, 20 minutos.



Cuando el pescado esté hecho sacar y servir. Veréis que la mezcla se ha hecho más líquida y se ha convertido en una salsa que cubre toda la fuente. Si echarais menos cantidad se secaría y no quedaría como una salsa. 

Como veis en la foto, yo lo acompañé con unas patatas. Las freí un poco en la sartén y luego las puse en la bandeja para que se terminaran de hacer a la vez que el pescado. 

Si lo queréis menos calórico, pues sin patatas, con una ensalada... o lo que más os guste. 




Ahora a probarlo. Ya me diréis qué os parece.




jueves, 23 de junio de 2016

C´est Possible, ropa de calle y vestidos de fiesta que no te puedes perder


Estamos en época de bodas, bautizos y comuniones. Yo también ando inmersa y ahora con el niño es mucho más difícil moverme, delegar e ir de compras horas y horas. Así que para las que tengáis poco tiempo también, os vendrá bien conocer C´est Possible. 

Venía de ver la ropa tan chula que siempre tiene Cosette (tienda de la que os hablé aquí) y su escaparate me llamó la atención. Entré derecha a sus trajes de fiesta, que era lo que buscaba, y me encantaron todos. Largos, cortos, de colores claros, oscuros… Y los precios bastante ajustados: 60 euros, 80, 100… Para todos los bolsillos. 

Babi, que te atiende con toda la paciencia del mundo, te enseña según lo que busques y te da muchísimas ideas para conseguir el look que buscas. Además, tienen una modista que es una artista, por lo que puedes modificar largos, escotes y todo lo que quieras para que el vestido que mejor te sienta sea justo lo que buscar. 

También tienen complementos para darle un toque chic a cualquier elección. Los cinturones me parecieron preciosos, perfectos para los vestidos de fiesta como para los looks de calle, dándoles así un toque especial. Lo mismo sucede con los clutch o el calzado. 

Yo iba buscando vestido corto, pero los largos me robaron el corazón. 

Si estás en busca y captura de ser la invitada perfecta, no dejes de pasarte por C´est Possible. Date un Xq Me Lo Merezco a muy buen precio.










Calle Claudio Coello, 58. 28001
Teléfono: 91 703 43 54


miércoles, 22 de junio de 2016

Hilando Dulzura, ropa de bebé a un precio genial

Hoy va de bebés la cosa. Últimamente me estoy aficionando a Instagram. A mi hermana le gusta mucho, pero yo no terminaba de verle el punto. Sobre todo, porque no soy muy fan de las redes sociales (algo que no debería decir públicamente una periodista) y eso que tengo cuenta en casi todas. Lo que no me gusta es generar yo actividad y dar cuenta de cada cosa que hago y paso que doy, porque siento que eso no me deja disfrutar del momento. 


Pero lo que sí me gusta de las redes es que son una fuente de información casi inagotable y gracias a Instagram descubrí Hilando Dulzura. Desde Galicia hacen ropita de bebé muy bonita, con telas originales y a unos precios geniales. Destacan sus gastos de envío, a partir de un euro (va subiendo según el peso).

Son especialistas en cubrepañales, bandanas, sujeta chupetes, camisetas… Los hacen especialmente para ti, es decir, no tienen stock y van tirando de ahí. Les dices la talla, haces la transferencia y en ese momento se ponen a trabajar. El único límite es la tela, hasta que se acabe. En unos 5 días lo tienes en casa. Una maravilla. La atención también es perfecta y se preocupan mucho porque estés a gusto con la compra. 

Yo ya le he comprado a Éric dos conjuntos bien chulos. Y tengo otro cubrepañal fichado, pero voy a esperar un poco que al ritmo que crece… no me da tiempo ni de estrenarlo.

Aquí mi modelo preferido :-)

Y aquí la ropita. Aunque parezcan tallas diferentes es la misma, talla 12 (para un año) solo que en el de la izquierda apretaron más las gomas porque el otro solía quedar un poco grande. La bandana sí la hicieron un poco más pequeña, la próxima la pediré un término medio. Para mí la única pega es el bolsillo de la camiseta, que me parece un poco grande, pero con comentárselo, suficiente. Son un encanto, la verdad. 

Y éste es el que tengo fichado para llevarle más "arreglado". Pero antes voy a ahorrar un poco, jeje. 




lunes, 20 de junio de 2016

MolBlanc, abalorios y complementos hechos a mano

Semanas de mucho lío organizando bodas, bautizos, comuniones. Un poco de todo para no aburrirnos y que traen muchas cosas buenas, como descubrir pequeños tesoros en plena milla de oro de Madrid. 

En este caso se trata de MolBlanc, una pequeña tienda que guarda grandes joyas en su interior. Su alma mater es Lorena, todo un encanto que tiene una paciencia infinita para enseñarte cada una de sus creaciones. Sí, sí, porque todo lo que hay en la tienda está hecho a mano por ella misma, toda una artista. 

A excepción de algún producto como los jabones (que también sabe hacer pero no le da la vida) y la ropa (un pequeño espacio con prendas muy bonitas y cómodas) todo lo realiza ella. Muchas de las cosas por encargo y a unos precios súper ajustados. 

Los canotiers me encantaron, y con precios de alrededor de 50 euros, de lo más ajustado que he visto. Además, te los hace con flores naturales y en perfecta armonía con el look que tengas pensado. También hace coronas, pulseras que puedes grabar, colgantes de mil y una formas diferentes… Tienes muchas fotos en su Facebook. 

Además, Lorena es muy atenta y cariñosa y te asesora súper bien. Se nota que disfruta con lo que hace y lo transmite cuando te explica sus creaciones. Sin duda, es un lugar a tener en cuenta para hacer un regalo o autorregalarnos. Xq Me Lo Merezco ¿verdad?

¿Qué os parecen esto canotiers? Yo no dejo de pensar en ellos desde que los vi.¡¡Me encantan!! Y tienes modelos por 50 euros. 

 Un poco de todo hecho con el mayor mimo. 

 Multitud de abalorios para crear cualquier complemento según tus gustos. 

Ideal para una noche de verano.  

 Las coronas, que tanto se llevan este año, son preciosas. 

Cuidando todos los detalles.  

Ideas para cualquier momento especial.  

¿Cuál te gusta más?


MolBlanc
Calle de Ayala, 94. 28001
Teléfono: 91 112 93 26
Móvil: 695 589 156

viernes, 27 de mayo de 2016

La lactancia materna. Gratificante, duro pero, sobre todo, una decisión personal

El tema de la lactancia materna cada vez es más controvertido. Hay una gran presión social que te hace parecer “mala malísima” si decides no dar el pecho a tu hijo y eso hace que, en muchos casos, si no puedes, el sentimiento de culpa y frustración sea demasiado grande. Y esto tampoco es justo. 



Con este post yo sólo quiero mostrar mi experiencia y contar un poco cómo me fue a mí, porque al principio me resultó durísimo. Pero quisiera que quedara claro que respeto todas y cada una de las decisiones. Cada una es libre de elegir lo que considere más adecuado para ella y para su bebé, y nadie merece ser juzgado por ello. Como ya he dicho en otros posts, es fundamental que la madre esté bien física y psíquicamente, y si dar el pecho supone llegar casi a la depresión, mejor no hacerlo. Digan lo que digan.



En mi caso, tenía claro que quería intentarlo. Siempre he sido de la opinión de que un hijo es un sacrificio y su nacimiento supone un gran cambio en tu vida en el que él se convierte en lo más importante. Por ello, mi idea era -y es- darle siempre lo mejor (o lo que yo considero lo mejor) en la medida de mis posibilidades.

Cientos de estudios, profesionales, corrientes, instituciones, hablan de lo beneficioso que es amamantar a tu bebé, por lo que no me planteé no hacerlo. Sí es cierto que estaba muy concienciada de que si no podía no pasaba nada. No quería agobiarme ni deprimirme si esto no era posible. 

Desde el primer momento el niño se agarró bien pero tuve que ayudarme de pezoneras porque el peque no tenía fuerza suficiente. Pero sin mayor problema. Así salimos de hospital y llegamos a casa. Durante mi ingreso me dijeron que tenía que poner al niño 20 minutos, 30 a lo sumo, en cada pecho. Sin embargo, yo había leído que “a demanda” es a demanda, por lo que era muy importante dejar al niño hasta que el decidiera soltarse, porque el mayor alimento está siempre al final, y después ponerle al otro pecho. 

Así que al llegar a casa esto es lo que hice. Hasta dos horas llegué a estar en algunas tomas. Mi hermana me decía que no podía ser tanto tiempo, que me estaba usando de chupete, pero yo estaba convencida de que el niño comía. Y lo llevé bastante bien. Estaba muy cansada, pero el chute de hormonas que tienes al llegar del hospital, y la ilusión, me hicieron llevarlo bastante bien. 

A la semana llevamos al peque al pediatra y había cogido ¡¡50 gramos!! Imaginaos mi cara. Uf, se me cayó el mundo encima. Tomas eternas, la sensación de que el niño comía y luego ver que había cogido nada más que 50 gramos... No sabía qué hacer. 

La pediatra se inclinó a ayudarle con leche de fórmula, hasta que, por casualidad, le comenté lo que hacía, es decir, tenerle al pecho “sine die”. Y me dijo que ni hablar. Que media hora por pecho… como mucho. Así que las instrucciones durante una semana fueron: dar el pecho ese tiempo, sacarme lo que quedara de leche con sacaleches y luego dársela en biberón. Es semana para mí fue HORRIBLE. 

Se convirtió en, prácticamente, empalmar una toma con otra. No tenía tiempo para nada, ni casi para dormir. Tal era el estado de cansancio que una vez dando un paseo con mi marido, nos sentamos en un banco y en cuanto paramos de hablar, un segundo, me quedé dormida. Lo pasé realmente mal. El agotamiento podía conmigo, con mi estado de ánimo, con mis ganas… con todo. Y a esto se unía que no disfrutaba nada del peque. En cuanto le daba de comer se lo pasaba corriendo a mi marido para que le cambiara o estuviera con él porque yo no tenía fuerzas para nada. Imaginaos el sentimiento de culpa que me invadía. 

Pero el esfuerzo mereció la pena, porque a la semana siguiente el peque cogió casi un kilo, ya dejamos el sacaleches y manteniendo la fórmula 30-30 cada semana iba cogiendo peso a muy buen ritmo. Hasta hoy, que la verdad es que come de maravilla. En broma decimos que esa primera semana el pobre pasó tanta hambre que ahora no deja que se le escape ni un trozo de comida, jeje. 

Contando mi experiencia lo único que quiero transmitir es que esto de la lactancia es duro, es cansado (incluso aunque te vaya todo de maravilla, cansa) pero si tienes interés, poco a poco la cosa mejora. Para mí el peor caballo de batalla fueron las grietas, pero eso lo contaré otro día.

Lo que sí reconozco es que, sin querer, al conseguir que mi hijo se haya alimentado exclusivamente con leche materna durante seis meses, es una satisfacción muy grande. Es difícil de explicar, pero sientes cierto orgullo y cuando va todo bien, cesan los dolores y te acostumbras, se disfruta más.

Porque a lo de dar de mamar cada tres horas, salir sabiendo que tienes que dar el pecho en casi cualquier lugar, ingeniártelas para amamantar intentando que no se te vea nada (o casi)… a eso también hay que acostumbrarse, y cuesta. Yo, por las grietas, me pasé prácticamente tres meses sin poder hacer una vida “relativamente” normal. Me dolía tanto que sólo le podía dar el pecho en casa, así que estaba de los parques de mi zona… Mejor no os digo hasta donde, jeje. Gracias a los amigos que hacían el esfuerzo de venir a verme a menudo. A ellos irá dedicado otro post, porque su papel es muy importante en todo esto.

La primera vez que Éric comió fuera de casa. La cerveza es sin alcohol ¿eh? 

Y para no alargarme aún más, os doy mis consejos, por si os sirven:

- si la cosa no va bien la primera semana, cuéntale con detalle lo que haces a tu pediatra. Si yo, casi al irme y por casualidad, no le hubiera dicho todo el tiempo que le tenía al pecho, igual le habría dado leche de fórmula y se acabó la lactancia.

- Cada niño es un mundo. Aquí yo he contado cómo me fue a mí, pero no se puede generalizar. Hay niños a los que le va mejor estar más tiempo al pecho, otros que desde pequeños maman en diez minutos, madres que no tienen problemas nunca y otras que tienen que abandonar porque los dolores pueden con ellas. Tú lee, escucha, comparte y, a partir de ahí, haz lo que consideres más adecuado para ti y para tu hijo. Que la leche de fórmula hoy día está más que conseguida.

- Acude a los grupos de apoyo de la matrona de tu centro de salud. Una amiga me lo dijo, pero yo me encontraba tan cansada y hasta agobiada, que no me apetecía nada ir. Luego, cuando ya fue todo mejor empecé a acudir y me arrepiento mucho de no haberlo hecho desde el principio. Te ayuda un montón.

- Si realmente quieres dar el pecho y al principio cuesta, date un poco de tiempo. La inexperiencia, la falta de información y el cansancio nos incitan a tirar la toalla. Pero con un poco de paciencia todo se consigue. 

- Si ese intentarlo te empieza a afectar psicológicamente, no te sientas mal por renunciar y darle leche de fórmula. Disfrutar con tu hijo y que él te sienta bien es muy importante. Lo más importante. 

- Nunca digas “yo no haré esto” cuando veas lo que hacen otras madres. Yo siempre dije que si no podía dar el pecho no pasaba nada y, al final, me vi dándolo con unas grietas horribles durante tres meses. También dije que “6 meses y no más, ni hablar” y el niño tiene siete y medio y ahí sigo. Ya muy poco, sólo la mañana y la noche, pero ahí sigo. Si es que… no se puede ser tan tajante con algo que no se conoce. 

Y hasta aquí este larguísimo post. Espero que os sirva y ojalá, las que hayás pasado por ello, me contéis vuestra experiencia.