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martes, 10 de mayo de 2016

La lista de invitados. Quitar, poner, poner, quitar…

Aquí llega uno de los momentos críticos en muchas parejas, hacer la lista de invitados. Algo que parece tan sencillo a veces es motivo de algún que otro enfrentamiento, así que es bueno ir hablándolo desde el principio porque el número también nos va a condicionar muchas decisiones. 

Una de las más importantes es el lugar de celebración. Hay salones o fincas donde te exigen un mínimo y otros que, por capacidad, no admiten más de lo que ellos consideran adecuado para estar cómodos y que quede todo a la perfección. 

Por eso, muchas veces, antes de empezar a buscar el sitio, es bueno tener una idea aproximada, es decir, saber si rondará los 100, 150, 200… El número exacto no es necesario hasta una semana antes de la boda aproximadamente (esto también varía según el lugar, a mí me dejaron modificar la noche anterior -siempre que habláramos de dos o tres personas, claro- pero hay otros que te exigen concretar con varias semanas de antelación).

En este tema ninguna Wedding Planner, familia o amigo te puede ayudar. Es una decisión estrictamente personal de la pareja. Hay quien invita a todo el mundo y quien quiere una boda íntima con los imprescindibles. Todo es igualmente válido. 

 Imagen de El blog de María José.

El problema surge cuando una familia está acostumbrada a invitar a amigos de padres, compromisos varios y parientes lejanos no, lejanísimos, y la otra familia no va más allá de primos y hermanos. Aquí surgen los conflictos. 

En este caso lo mejor es optar por un término medio. Y hay que valorar distintas variantes. 

- Si el enlace es subvencionado por los padres, lo ideal es que nos dejen hacer lo que queremos, claro, pero aquí hay que entender que ellos tienen mucho poder de decisión y hay que respetar que también inviten a quien consideren. Ojalá sean respetuosos y no lleven a más invitados desconocidos para los novios que los que ellos mismo eligen, pero tenemos que contar con esta variable y aceptarla. 

- Si la boda corre por nuestra cuenta y riesgo ahí poco nos pueden decir los demás (pero lo harán, no lo dudes), aunque si tu pareja es de invitar a muchos y tú a pocos, lo ideal es un término medio. Tu pareja tiene que entender que no está bien un 80-20, por ejemplo, y tú también tienes que respetar que muchas veces tu pareja o suegros tienen que corresponder con compromisos y no cuesta nada tener unas personas más en la boda a cambio de evitar discusiones que no llevan a ningún lado. 

En mi caso particular, soy la tercera de tres hermanas, por lo que por mi parte no fue nadie que yo no conociera ni compromisos de trabajo de mi padre, por ejemplo. Sin embargo, mi marido es hijo único, así que sus padres sí tenían ciertos compromisos con los que corresponder, a lo que se une la ilusión de casar a tu único hijo. Al principio pones un poco de mala cara pero luego piensas ¿qué más da que vengan algunas personas más? Cierto que es gente que no les conozco pero ceder un poco no cuesta nada y, al final, la idea es que sea un día feliz para todos ¿no? 

Pero a pesar de gustos, preferencias o costumbres familiares, algo que nos va a determinar también mucho la lista definitiva de invitados, es el presupuesto. Por ese motivo yo os aconsejo hacer dos listas. Una, con los invitados imprescindibles y que son esos que no pueden ni deben faltar y, otra, con los compromisos, dudas, etc. Así, puedes contemplar el total que necesitas para elegir salón y elegir menús, y si el presupuesto se dispara, vas “sacrificando” invitados de los “no imprescindibles”. 

Es bueno tener esta lista completa casi desde el principio, para que sea más fácil hacer cálculos y negociar con los restaurantes. 

Y no olvides que el número invitados no sólo influye en el menú, sino también en la barra libre, la recena, los regalos que entregarás y en muchas otras cosas que se nos pueden ir ocurriendo…

A continuación os dejo un esquema que he visto por internet, que igual os ayudan a la hora de hacer la lista de invitados. 

martes, 26 de abril de 2016

Los regalos para invitados. Tan sencillo y tan difícil a la vez

El tema de los regalos en una boda, bautizo, comunión, etc., siempre da bastantes quebraderos de cabeza. Antes se regalaba casi siempre lo mismo y por ello, ahora hemos pasado a querer ser los más originales. Hemos pasado de un extremo a otro en esto de regalar en los eventos sociales.

También es cierto que la típica figurita o adorno para la estantería suele ser algo que no sabemos dónde poner, algo poco útil que al final acaba en un cajón o en un sitio peor. Y, oye, todo cuesta un dinero como para que acabe en la basura ¿no creéis?

Por eso, en mi opinión, lo fundamental es buscar algo que tenga una cierta utilidad. Es verdad que queremos sorprender con nuestro regalo pero, a veces, más vale ser un poco repetitivo a regalar algo que los invitados digan “¿y qué hago yo con esto?”. 

También es cierto que hay mucha gente que considera este detalle de la boda es totalmente prescindible, que para qué complicarse con regalos, pero desde mi punto de vista, es una manera de agradecer a tus invitados su presencia allí. De hacerles saber que has pensado en ellos y en el esfuerzo que muchas veces supone estar en un día tan importante para ti. 

Así que os dejo algunas ideas por si os inspiran de alguna manera. Espero que os sirvan. 


Ambientadores y saquitos para el armario de Lavandaña, una firma de la que os voy a hablar muy pronto en el blog.

Aunque las galletas ya están muy vistas, los regalos personalizados siempre triunfan. Significan esfuerzo, interés y cariño por tus invitados. 

Los anilleros, para las mujeres, pueden resultar muy útiles.  

Este regalo me encanta. Mermelada hecha por uno mismo para regalar a los invitados. Si tienes algún hobby o "don" es un regalo perfecto y triunfará seguro. También los "regalos gastronómicos". Duran poco pero dejan un buen recuerdo. Y siempre se puede guardar el tarro, botella o recipiente en el que lo entregues. 

Tapones para el vino. Perfectos para él y para ella.


Y otro regalo que me fascina, son los detalles solidarios. ¿Que cómo es eso? Muy sencillo. Calculas cuánto tienes pensado gastarte en los regalos y donas ese dinero a la ONG que prefieras. Y el día de la boda entregas una tarjeta en la que les des las gracias porque el dinero de su regalo ha sido donado a una determinada causa, como éstas de UNICEF

Otra opción es comprar el regalo a una ONG determinada. Hay muchas como la Fundación Theodora, por ejemplo. 

¿Qué te parecen? Te gustan estas ideas. Hay muchísimas más y para todos los gustos. 

martes, 12 de abril de 2016

¿Color predominante, temática en una boda? ¿Qué hacer?

Cuánto han cambiado las bodas en los últimos años. Una amiga dice que por qué complicarse la vida, que con una buena cena y un buen baile tienes la boda perfecta. Y, por el contrario, encontramos novios obsesionados con la originalidad, con ser únicos, con hacer lo que nadie hace…

Yo creo que hoy día se han creado tantas cosas alrededor de una boda que, aunque no quieras, se te ocurren mil cosas más que comida y baile. Una decoración diferente, una sorpresa especial, un regalo emotivo… Pero sí es cierto que tampoco hay que agobiarse ni forzar las cosas porque si no, eso se nota y es mucho peor. 

Desde mi punto de vista, lo fundamental de una boda es hacerla tuya. Las bodas, básicamente, son todas iguales: una ceremonia (civil o religiosa, da igual), cóctel, cena y baile. No hay más. Asegúrate esto y tendrás el 70 por ciento de la boda hecho. 

Pero hay parejas que tienen unos rasgos característicos, una personalidad muy marcada o unos gustos muy, muy definidos. Si eres de ésos, habrá algo que te defina y puedes centrar la boda en eso. Si sois viajeros, cinéfilos empedernidos o fans de Camela, puede quedar muy bien una boda donde haya guiños a vuestros hobbies y le den a todo una cierta continuidad

Pero si sois como la noche o el día o tal vez amantes de todo pero fans de nada, no te agobies, no pasa nada. No hace falta que haya un color predominante en la boda ni que las invitaciones vayan a juego con el sitting, los meseros y la mesa de chuches

Como digo, la boda TIENE QUE SER VUESTRA, reflejo de vuestra personalidad, y si lo que os define es un poco de todo, pues bienvenido sea. Sólo faltaba que, con todas las cosas que hay que preparar, te agobies por “imponer un estilo” que ni te define ni te representa. 

Disfruta preparando tu boda, deja que las ideas surjan, no te impongas reglas.



martes, 15 de marzo de 2016

Por qué contratar fotógrafo y vídeo en tu boda

La semana pasada hablábamos de la importancia de contratar una Wedding Planner para organizar tu boda. El ahorro de tiempo y quebraderos de cabeza es algo que, a priori no se valora mucho, pero que luego se recuerda como una de las mejores elecciones. 

Otra importante decisión es la de “inmortalizar” el momento. La contratación del reportaje de fotos y/o vídeo es una duda y genera cierto nerviosismo si los contratas sin referencias de amigos y conocidos. 

Mi opinión y consejo es que aquí no hay que mirar el dinero, sino el trabajo bien hecho. Muchas veces nos centramos en lo más visible. Es decir, el catering, el vestido, la iglesia, los regalitos… Disponemos de un presupuesto y lo utilizamos para decorar el salón, la Candy bar, el photocall… Todo eso está muy bien, a mí me encanta pero ¿y el fotógrafo? ¿Cuál es la partida que reservamos para este punto?

No debemos olvidar que la boda es un día. Ni siquiera. Son unas horas en las que hay tantas emociones, tantos sentimientos y tanta gente que, cuando nos queremos dar cuenta estamos sentados en el avión rumbo a nuestra luna de miel. Y todos sabemos que por mucho que queramos recordar ese gran día, el paso del tiempo hará que muchos momentos se nos olviden



Por eso es fundamental tener un buen reportaje de boda. Al fin y al cabo, y aunque la mitad de los invitados no vean tus fotos, eso es lo que a vosotros os va a quedar para siempre. Nuestros ya maridos verán lo guapísimas que estábamos (aunque después estemos mucho mejor ;-)) y nosotras recordaremos en ellos esa mirada llena de luz. Porque sí, hasta los más reacios a esto de las bodas tienen un brillo especial ese día. 

Tener unas buenas fotografías es una de las mejores inversiones en una boda, después del menú, os lo aseguro. Inmortalizar momentos especiales, esa mirada cómplice entre los dos, ese familiar emocionado, ese abrazo… Tantas y tantas cosas. Y muchas de ellas sucediendo sin tú saberlo, como las lágrimas de tu madre al mirarte, la admiración de tus sobrinos al verte, la alegría de tus invitados durante el baile…

Y la contratación del vídeo me parece el complemento perfecto. No concibo lo uno sin lo otro. Pero algo está cambiando. Yo suelo tener unas 3 bodas al año, más o menos, y estoy viendo cómo últimamente se prescinde cada vez más del vídeo. Si no te gusta mucho el mundillo bodil y no tienes amigos cercanos que se hayan casado recientemente, tendrás la idea de aquéllos vídeos infumables que se grababan antes. 

¿Recuerdas cuando ibas a casa de un familiar y te hacían ver dos horas de vídeo? O cuando tenías que volver a revivir la misa con eucaristía incluida. 



Si esto es lo que tienes en tu memoria ¡¡normal que no quieras contratar vídeo!! Sin embargo, este mundillo que tanto se estancó ha evolucionado una barbaridad. Ahora (aparte del bruto donde tienes todo, todo y todo -pero que no enseñas a las visitas, jeje-) hacen pequeños videoclips de 5 minutos, que se adaptan a tu personalidad, donde consiguen captar la esencia del momento. La unión perfecta de la imagen y la música hacen revivir el día de tu boda como pocas cosas y con una duración perfecta para dejarte con ganas de más y no aburrir a nadie. 

¿Y por qué le doy tanta importancia al vídeo? Porque la imagen en movimiento es especial. Cada vez más se hacen lecturas especiales a los novios, hay sorpresas, dedicatorias emotivas… Y el momento del SÍ QUIERO, ése momento es único. 

Todo eso sólo lo puedes revivir con el vídeo de boda. ¿Cómo recordar las palabras tan bonitas que te dedicaron tus hermanas en el altar? ¿O esas dedicatorias de tus cuñados, en el salón de casa, que te hicieron saltar más de una lágrima? ¿O cuando tu hermana le pidió a tu “ya marido” ser el padrino de su hijo? ¿O las sorpresas que te hicieron tus amigos? 



En una boda hay tantos momentos que requieren de sonido y movimiento… 

Por eso, para mí es importante contratar ambos servicios. Creo que es un punto del presupuesto en el que no hay que escatimar porque es el recuerdo que vamos a tener toda la vida. 

Yo estoy feliz con mis fotografías, recomiendo a mis fotógrafos (AiS fotógrafos) siempre que puedo porque para mí, hacen obras de arte, y esas instantáneas llena de luz las habitaciones, pero con lo que lloro, con lo que me emociono y con lo que me río, es con el video (BrotherStudio). Cada videoclip es especial y hace que se me forme un nudo en la garganta. 

Pero ES TU DÍA, así que decidas lo que decidas, será PERFECTO.




martes, 8 de marzo de 2016

La figura del Wedding Planner, ¿es realmente necesaria?

Pues yo creo que sí. Pero, claro, si conocemos realmente sus funciones, si no, tenderás a pensar que es un “capricho de gente con dinero” o de quien no se quiere implicar nada en su propia boda. Y, sinceramente, nada más lejos de la realidad. 

La labor de una (lo pongo en femenino porque normalmente somos mujeres) Wedding Planner no suele ser muy cara y supone un gran abaratamiento de costes. Es decir, con lo que ella consigue de descuentos en proveedores y fincas has pagado sus honorarios y aun ahorras dinero. No, no me mires con esa cara porque es así. 

Hay muchas formas de ganar dinero como WP. Una de ellas es llevándote un tanto por ciento de cada cosa que gestionas. Es decir, los proveedores y gente a la que contratas te dan un porcentaje (ya acordado) sobre el negocio que les das. Otra, que es la que a mí más me gusta, es la de cobrar unos honorarios por tu trabajo y, a partir de ahí, ser totalmente independiente y objetiva a la hora de buscar y contratar servicios. Por lo general, el abanico de clientes es tan grande que los novios encuentran siempre lo que buscan y, además, como los proveedores ya conocen su trabajo, suelen hacer descuentos en sus productos. Descuentos que te benefician porque, como ya hemos dicho, la WP sólo cobrará lo que haya acordado contigo, “su sueldo” y todas las bajadas de los precios de repercutirán directamente.

Déjate aconsejar por profesionales pero SIEMPRE decidiendo tú.

Pero hay otras cosas que dan un importante valor añadido a esta figura y que, sinceramente, no se paga con dinero. El ahorro de tiempo y quebraderos de cabeza. 

Desde que me empecé a interesar por este mundo siempre he intentado organiza las bodas de amigas y conocidas y el rechazo casi siempre ha sido instantáneo. Respuestas como “es que la boda la quiero organizar yo”, “es que quiero elegir lo que me guste”, “es que no quiero desentenderme de mi propia boda”. Así una detrás de otra. Y ése es el concepto erróneo que se tiene de esta figura. 

Lo que una Wedding Planner puede hacer por ti no es diseñar la boda al margen de los novios, sin vuestro visto bueno e implicación, sino todo lo contrario. Lo que hace es echar horas y horas en internet buscando inspiración para lo que A TI TE GUSTA, para decorar según tus intereses, para encontrar ideas originales y conseguir que tu boda sea única. Y, por supuesto, negociar con los restaurantes, con las tiendas, con las floristerías para obtener el precio más ajustado posible. 

Imagina cómo de trabajada y de sencilla a la vez puede ser una boda en la que veas todas las posibilidades y tú te centres en tomar las decisiones. Diciendo qué te gusta, qué mejorarías, que añadirías o quitarías, viendo las opciones que más encajan contigo. Pero sin perder horas de tienda en tienda, recorriendo tu ciudad, volviéndote loca en Internet. No. Tú sólo tienes que disfrutar. Fuera agobios, fuera ¡¡no llego!! Y para eso es fundamental que la WP te conozca, conozca tus gustos y, a partir de ahí, te ofrezca lo que más se adapta a ti.

Los detalles hacen que una boda sea única. ¿Quieres ideas? Tenemos muchas.

Ésa es nuestra función. Ponértelo todo en bandeja pero con toda tu implicación (si quieres, claro). Un trabajo en equipo donde DISFRUTAR preparando uno de los días más felices de tu boda es la única opción. 

Y, como broche final, EL GRAN DÍA. Estar ahí, acompañándote en la sombra y controlando cada detalle. Porque en tu gran día nada puede salir mal y ni tú ni tu familia tenéis que estar pendientes de nada excepto de saborear cada instante. 

Para colocarte el velo, controlar el catering, decorar los ambientes, recordar a los fotógrafos conseguir esa foto que te encantará y hacer que todo vaya como la seda… Para eso está tu Wedding Planner. Y para mucho más.


La familia juega un papel fundamental en las bodas. Son una gran ayuda y apoyo, pero ellos también se merecen disfrutar de tu gran día. Deja que un profesional se encargue de que estés perfecta. 



martes, 1 de marzo de 2016

Hotel, finca, restaurante… ¿cuál es la mejor opción?

La semana pasada veíamos qué cosas es bueno tener en cuenta a la hora de ponerse a buscar el lugar de celebración de nuestra boda y no perder el tiempo con lugares que no entran dentro de lo que buscamos. 

Es muy, muy importante que elijas aquél estilo con el que te sientas más tú, todos son muy válidos y están más que preparados. Yo suelo diferenciar entre hotel, finca y restaurante.

Los hoteles hoy día se han especializado en estos eventos y, aunque sus salones no son tan espectaculares, muchos de ellos han acondicionado jardines o patios interiores para darles un toque único y, lo que sí es seguro, es que están acostumbrados a atender a números elevados de invitados. Además, el trato y servicio suele ser exquisito. La pega es lo que comentaba al principio, que sus salones tienen una decoración más neutra o están en plantas bajas sin ventanas (que en bodas de noche, por ejemplo, ni se nota) pero suelen ser muy elegantes. Estoy hablando de hoteles de 4 o 5 estrellas.

Hotel Hesperia. 

Las fincas tienen un “pro” que las hace especiales y es lo que las ha puesto tan de moda: su espectacularidad. Son preciosas. Hay dos tipos. Aquéllas que son como salones de bodas pero rodeadas de jardines y donde hay varias bodas juntas. Y, las que para mí son súper bonitas, las que tienen una única boda. Celebrar la ceremonia civil y/o el cóctel en unos fantásticos jardines, poder comer o cenar al aire libre… Es todo un plus, sin duda. La decoración y la naturaleza que las rodea es su gran baza. La pega para mí está en la localización. Suelen estar bastante lejos de las ciudades por lo que tienes mínimo media hora en coche para llegar al lugar. En estos casos, si te casas por la iglesia sobre todo, se hace obligado poner autobuses, pero aun así, la vuelta suele hacerse un poco “pesada”.

Finca El Tomillar.

Aquí encuentro otro “pero” que según en cuál es un gran “pro”. Se trata del cátering. Si te decantas por una finca tienes que estar muy, muy seguro del cátering que servirá la comida o cena. No te arriesgues en este punto, ya que un mal cátering puede arruinar una boda. Por muy bonito y trabajado que esté todo lo demás. Por este mismo motivo, hay veces que se elige un determinado lugar por la seguridad de que con la comida vas a acertar seguro. Sin duda, asegúrate bien de que es de fiar.

En tercer lugar están los restaurantes especializados en bodas. En este punto no me refiero a los típicos salones de bodas y comuniones de cuando éramos pequeños, sino  a construcciones específicas para bodas (por expresarlo de alguna manera) que celebran una o dos máximo y tienen una decoración muy cuidada. 

Los puntos positivos que encuentro es que suelen ser lugares especializados en restauración (algunos de ellos tienen cocina abierta los días que no hay bodas), son muy bonitos, tienen una única boda (o dos como mucho), el servicio tiene mucha experiencia y los tienes en zonas más céntricas resultando muy cómodos para los invitados. 

Palacio de la Misión
Foto: AiS Fotógrafos

La parte negativa, pues que no son de la elegancia de un hotel 5 estrellas ni están rodeados de jardines como las fincas. Pueden tener zonas verdes, pero no son tan espectaculares. 

Hay otro grupo de lugares, muchas veces desconocidos, que no se engloban en ninguno de los puntos anteriores. Se trata de edificios históricos o dedicados en origen a otras actividades que se pueden alquilar para la celebración de bodas. 

Lo que más me gusta de estos edificios es que suelen ser lugares históricos y muy, muy bonitos y únicos que suelen estar muy bien comunicados en el centro de las grandes ciudades. Lo que puede echarte un poco para atrás es el precio y la “desconfianza” del cátering. Pero para mí, sin duda, son opciones a tener muy en cuenta. 

Real Fábrica de Tapices. 

Así que como veis, el espectro es muy amplio y tenéis opciones para todos los gustos. Todas ellas tienen pros y contras pero cualquiera es igualmente válida. Lo que sí primaría en todas es la seguridad de que la cocina es profesional, de calidad y acostumbrada a trabajar para celebraciones grandes. Una vez asegurado este punto todo lo demás, será perfecto. 

Y, como dije al empezar, lo más importante es que sea TU BODA. Que te guste el lugar y cuando pase el tiempo sigas pensando “era el mejor lugar que podía elegir, estoy súper content@ con nuestra elección”.

¿Tú cuál elegiste? Cuéntanos tu experiencia.

martes, 23 de febrero de 2016

Qué tener en cuenta a la hora de elegir dónde celebrar tu boda

La semana pasada dijimos que uno de los principales servicios a contratar antes de empezar a comunicar la noticia de que te casas, sobre todo por asegurar la fecha, son la iglesia o juzgado y el lugar de celebración. Sobre el lugar de la ceremonia poco podemos decir, ya que tanto si es iglesia o juzgado suele ser una decisión de los novios basada en cercanía, relación sentimental o disponibilidad. 

Pero sobre el lugar de celebración, si buscamos desde cero y no queremos volvernos locos, hay que tener en cuenta varias consideraciones que nos harán descartar opciones y así la búsqueda será un poco más fácil. Para mí hay tres aspectos fundamentales a valorar: exclusividad, espacio abierto o jardín y localización

Empecemos por el primero, la exclusividad. Para mí siempre ha sido muy importante que la boda sea única, es decir, tener el recinto en exclusividad y no encontrarte a los invitados de otras bodas en los aseos u otros espacios “comunes”. Es cierto que hoy día hay fincas tan grandes y con tantos jardines que no se oye que hay otra boda ni compartes zonas pero, al final, casi siempre terminas encontrándote con “desconocidos”.

Algo cada vez más valorado es el jardín. La espectacularidad de las fincas ha generado que casi en cualquier época del año se demande mucho más la posibilidad de cóctel en el jardín o simplemente tenerlo para las fotos o tomar un poco el aire durante el baile.

Y, por último, pero no por ello menos importante, la localización. Ahora se han puesto tan de moda los espacios abiertos que da igual la distancia desde la iglesia con tal de que sea en estos lugares. Yo soy de la opinión de que hacer que tus invitados estén 45 minutos en un autobús…, casi mejor evitarlo. Que a la ida vamos todos con mucha ilusión pero la vuelta es dura, y hay que añadir que desde donde te deja el bus hay que ir a casa y tienes mínimo otros 30 minutos. Pero si te gusta y es tu ilusión ¡¡adelante!! Si no, hay muchas opciones en lugares más céntricos y más cerca de todo. 

Si te casas por lo civil, es muy probable que quieras hacer una “ceremonia alternativa” en el lugar donde luego será la comida o cena. Esto, sin duda, también condicionará tu decisión, ya que tiene que ser un lugar con diferentes espacios y ambientes y todos ellos igual de bonitos.

A la hora de decidir, además de tener en cuenta estos factores, es fundamental la sensación que produzca en ti. Con esto me refiero a que quienes te atiendan te den confianza, todas las facilidades para hacer una boda a tu gusto cien por cien y que tengas buenas referencias bien de conocidos, bien de opiniones en foros o porque vas asesorado por una Wedding Planner. Tienes que estar totalmente convencid@ porque el lugar de celebración determina la satisfacción de los invitados a una boda

Ahora, siéntate con tu pareja, decide las características del lugar y, a partir de ahí, busca aquellos que cumplan tus requisititos. En este punto te aconsejo ser flexible porque hay veces que todo no se puede conseguir y algo tienes que sacrificar. Sé práctica y racional. ¿De qué sirve empeñarte en un jardín en noviembre si el frío no te va a dejar disfrutarlo?

La semana que viene, los pros y contras de las diferentes alternativas.

Quinta San Antonio.  

Grupo Araceli. 

Finca Jacaranda.  

Las Jarillas.

martes, 16 de febrero de 2016

Primeras decisiones para organizar tu boda

Bueno, pues ya está decidido, te casas este año, o el que viene como mucho (hay que ser previsor pero sin pasarse ¿eh?) y te encuentras un poco perdida. Toda la vida soñando con que tu chico te pidiera matrimonio y ahora… ¡¡horror!! ¿Por dónde empezar?

O tal vez eres de las que nunca ha pensado en casarse y ahora te encuentras, casi sin darte cuenta, metida en todo este follón que no sabes ni por dónde coger. Bueno, pues QUE NO CUNDA EL PÁNICO. Todo este “lío” es mucho más fácil de lo que parece. Hay unas pautas básicas, sencillas, que no deben faltar, las complicaciones son opcionales y empiezan un poco más tarde ;-)

Así que lo primero que hay que decidir es:

- Ceremonia civil o religiosa

- En el caso de ceremonia civil

- elegir fecha

- Elegir lugar para la ceremonia, que suele ser un Ayuntamiento o similar o el lugar de celebración del banquete

- Elegir restaurante





Este orden variará según la preferencia que tengas, es decir, si quieres un lugar especial, priorizará sobre la fecha. Si, por el contrario, lo que quieres es casarte un día concreto, los lugares serán elegidos entre los que tengan disponibilidad.

- Si te casas por la iglesia, para la ceremonia hay que buscar una que te guste o a la que te una algo especial. Como en el caso anterior, según lo que priorices, fecha o lugar/es de celebración de ceremonia y banquete, adaptarás todo lo demás.

Esto es lo principal que tienes que elegir ¡¡ya mismo!! Porque teniendo esto, ya te puedes casar, aunque sea en vaqueros, y podrás decírselo a tus invitados.

Porque una de las cosas que más ilusión hace es empezar a decírselo a la gente que quieres y ver sus caras de alegría. Yo te recomiendo que hagas lo posible por decírselo en persona, sobre todo a los más cercanos, porque vas a ver cómo la gente que te quiere estalla de emoción al recibir la noticia.

Porque casarse mola… y mucho.




Fotos: AiS Fotógrafos


martes, 9 de febrero de 2016

¿Te casas? Xq Me Lo Merezco te ayuda a organizar tu boda

Hoy comienzo una nueva categoría de posts que me hace mucha ilusión, la de las Bodas.

Llevo muchos años dedicándome a la organización de eventos, algo que me encanta, pero desde que me casé hace ya cinco años, este tema se ha convertido en uno de mis preferidos. Los eventos empresariales tienen un punto de protocolario, de estrés, de “igual pero diferente” y de relaciones institucionales que me apasiona, pero los eventos sociales añaden un plus de detalle que los hace muy especiales.


Por eso reconozco que soy “la pesada de las bodas” (¿verdad Míriam?), pero es que disfruto buscando el regalo más bonito, el detalle más original, la tienda más barata… No siempre consigo lo deseado, pero me gusta mucho buscar y rebuscar.

Cada vez que alguien a mi alrededor dice que se va a casar me ofrezco a ser su Wedding Planner, pero es un concepto no bien entendido en España -del que ya os hablaré (y defenderé) en otro post- que no me deja desarrollar todas mis ideas.

Pero en 2015 una amiga me ha dado la oportunidad de ejercer esta labor de una manera algo más seria, no sólo como consejo (gracias Sandra). A pesar de saber que su boda era apenas 15 días después de yo dar a luz me dejó implicarme, ayudarla y confió en mí cien por cien.


Y creo que salió todo bastante bien. Hicimos un buen tándem. Ella escuchaba (o leía) todas mis ideas a la vez que le daba su gusto y toque personal a todo, haciéndola suya, que es el objetivo. Conseguimos adaptar todas las ideas para conseguir rincones muy bonitos decorando su boda.

Y este 2016 tengo dos bodas más. Estoy encantada e ilusionada de poder participar en la preparación de un día tan bonito que es sinónimo de amor y felicidad. Además, son personas muy especiales (¿a que sí tío friky?).

Así que a partir de hoy cada semana explicaré desde aquí conceptos como el de Wedding Planner y os daré las pautas para empezar a organizar vuestra boda: lo inmediato, lo bonito, lo imprescindible, consejos para darle un toque único… Ah, y lo bueno, es que la mayoría de los posts son extrapolables a la preparación de cualquier evento.

¿Me acompañas?



Fotos de AiS Fotógrafos

martes, 1 de abril de 2014

Roberta Design, encuentra tu vestido de fiesta perfecto a muy buen precio

Seguimos con las tiendas con vestidos de fiesta. Se nota que este año tengo muchos compromisos ¿eh? Pero bueno, siempre que se trate de bodas, bautizos, comuniones o eventos similares, es una alegría. Siempre cosas buenas.

Buscando vestido largo para la próxima boda, mi madre me habló de Novias. Una tienda en el barrio de Salamanca con unos precios más que asequibles. Tienen vestidos de novia, por si tenéis alguna duda. Y, además, vestidos de fiesta y todos los complementos necesarios sea el papel que ocupes en una boda. Hay collares, tocados variados, pendientes, zapatos, chales… Un montón de ideas para dar el toque perfecto al look que hayas elegido.

Yo iba mirando los vestidos de fiesta y me sorprendieron mucho los precios. Uno de los vestidos lo encontré en una tienda on-line y en Novias era como 20 euros más barato. Tienen estilos muy diferentes y vestidos largos y cortos. Para invitada, para madrina…

Si estáis en búsqueda de vestido de fiesta, yo os lo recomiendo. Tienen vestidos muy bonitos, de estilos variados y a precios muy buenos. No te lo pienses.












Roberta Design
Calle General Díaz Porlier, 27. 28001. Madrid
91 435 53 72

lunes, 3 de marzo de 2014

Dulzia, todo lo que necesitas para tus fiestas y eventos

El pasado sábado fue el bautizo de mi sobrino y estábamos todos como locos, sobre todos sus padres, buscando ideas y detalles que hicieran de este evento un día muy especial. Así fue como entré en Dulzia. Había pasado muchas veces por su puerta pero hasta ahora no había tenido la necesidad de entrar.

Así descubrí que Dulzia es una franquicia que está por toda España. Tiene muchas tiendas repartidas por todo el mapa, y en ellas puedes encontrar muchísimos materiales e ideas para organizar tus fiestas.

Encuentras material desechable de todo tipo como bolsas, platos, vasos, cubiertos... y muchas chucherías para hacer felices a los más pequeños pero, además, regalos, detalles y productos originales que harán de tu evento algo único. Al ser franquicia, cada una tiene libertad en la cantidad y variedad de productos, pero todas tienen en común su oferta de chuches, regalos dulces, aperitivos para fiestas, bodas, bautizos, comuniones…

En la que yo fui acababan de poner un stand de tés de gran calidad y tienen colecciones enteras de regalos infantiles de marca. Por ejemplo, todos los de Bob Esponja, de las nuevas series de Disney… Y también tienen maquetas de Nanoblock, que gustan casi más a los adultos que a los niños.

Así que ya sabéis. Si tenéis pensado organizar una fiesta, en Dulzia encontraréis muchas opciones para sorprender.












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