jueves, 15 de enero de 2015

MadrEat Market, un nuevo concepto de comida callejera cinco estrellas

Ya es jueves y tenemos que ir organizando la agenda del fin de semana. Y un plan que no te puedes perder es MadrEat. No es que yo sea una apasionada de comer en la calle. No entiendo mucho a estos europeos a los que les encanta estar comiendo un perrito mientras beben una cerveza a la intemperie, con guantes, gorro y el abrigo hasta las cejas. Con lo bien que se está en invierno en un sitio con calefacción.

Y menos en España, que tenemos tantos meses de sol. ¿Qué más da esperar un poco  a que vuelva el buen tiempo? Pero también es cierto que este invierno ha sido bastante light. Estamos teniendo sol casi todos los días y eso está haciendo que las temperaturas sean más agradables.

Y ya que nos lo ponen tan fácil, nada mejor que disfrutar de una iniciativa que me encanta. MadrEat. La idea es que sea el tercer fin de semana de cada mes, previsiblemente en los bajos de Azca, donde tuvo lugar su segunda edición.



Se trata de comida callejera (en la calle) elaborada por grandes cocineros, algunos de ellos estrella Michelín incluida y que está riquísima. Para mí, MadrEat tiene dos atractivos importantes. El primero y que me empujó a ir a pesar del frío, es que sus puestos son súper originales y bonitos. Se trata de caravanas, camionetas, tenderetes… súper bonitas, bien decoradas, desde las que te sirven a través de un mostrador. Para mí es algo no visto antes y que hace que ésta sea una iniciativa novedosa.

La otra, la comida, por supuesto. Está todo riquísimo. Restaurantes y reputados cocineros que sacan sus especialidades a la calle. Los precios son algo más elevados que en otros sitios, pero nada prohibitivo. Perritos a 3.5 o 4,5 euros, sándwiches a 5 euros… Y tienes de todo. Pero no es barato. Calcula unos 20-25  euros por persona.

Nosotros pedimos unas albóndigas de carrillera con dos vermúts en La vermutería de Zarro y estaba todo riquísimo. Y yo, que no soy muy fan de esa bebida la probé porque era su especialidad y me encantó. También probamos un surtido de croquetas variadas y mejillones tigre que quitaban el hipo. Además, ensaimada de sobrasada de Formentor (de la que te hablé aquí) que nunca decepciona. Y si te queda hueco, puedes rematar la jornada con algo dulce. Hay puestos de bollería y repostería que, además de una presentación muy chula, tienen cosas riquísimas.







En la edición de diciembre se juntaron más de 40 puestos. Lo malo, que siendo tantos no puedes probarlo todo. Lo bueno, que tengo varias cosillas fichadas para la próxima vez. Las crepes saladas son una de ellas, ya que la cola era tan larga que no tuve paciencia para esperar y es algo que me encanta.

Eso sí, os aconsejo ir de día porque en cuanto se va el sol empieza a hacer frío y se vuelve algo más incómodo estar parado. Aunque estos chicos están en todo y estos meses de invierno sólo estarán hasta las 18.00 horas, menos el sábado, que aguantará una hora más.  

Hay un par de espacios bastante amplios con mesas y sillas donde puedes estar súper a gusto, aunque parece que se llena. Una amiga me recomendó ir sobre las 12.00, pero como nosotros somos muy lentos fuimos sobre las 15.30 y a esa hora había poca gente y bastantes mesas libres para sentarse. Ya sabes que cuanto más pase la hora de la comida (por pronto o por tarde), menos aglomeraciones. Eso sí, a esa hora, los puestos con más cola son el que sirve café y, como ya os adelanté, las creperies. El resto, sin problemas.


Hacia las cuatro de la tarde, aquí ya se les había acabado todo. En la pizarra blanca pone "Lo hemos petado. Sold out". 








 Estrella Michelín. 



Ésta era la cantidad de gente esperando en una de las creperies. Hacías tu pedido y había que esperar como 30 minutos. Pero, eso sí, tenía todas una pinta buenísima.  




En su web y Facebook van actualizando toda la información. No te lo pierdas. Nos vemos en MadrEat.

Y si queréis saber más sobre esta iniciativa os aconsejo que leáis esta entrevista en Clouderview. En ella, Estanis Lorenzo, chef de Sudestada y Chifa y miembro del consejo asesor de MadrEat, nos cuenta el origen de esta genial iniciativa. 

Tercer fin de semana de cada mes
Viernes, sábado y domingo de 13:00 a 18:00 hrs. El sábado hasta las 19.00 horas.

Entrada por Paseo de la Castellana, 89, Madrid.

miércoles, 14 de enero de 2015

Riviera Maya. Un destino que sorprende por toda su riqueza

Hoy vengo con un viaje súper atractivo que me sorprendió más de lo que esperaba. A finales de noviembre estuvimos una semana en Riviera Maya. Un destino económico del que esperábamos ver alguna ruina bonita, naturaleza y mucha playa, pero sin grandes expectativas. Íbamos, sobre todo, a descansar y desconectar. Sin embargo, se transformó en mucho más, ya que tiene muchísimo más para ver de lo que normalmente se muestra y los días de playa se quedaron muy cortos.

Una vez que he vuelto, creo que es un lugar que se infravalora en muchos casos. Se identifica mucho con lunas de miel, momento en el que las parejas suelen hacer viajes de descanso y tomar el sol, y también se relaciona con fiesta total. El todo incluido de los hoteles, con bebida y comida a todas horas, hace que éste sea un destino para grupos de amigos con mucha energía y ganas de fiesta.

Y ambas interpretaciones son ciertas. Pero también tiene un lado cultural y turístico que es el que menos trasciende. Normalmente se nos habla de Chichen-Itzá, maravilla del mundo, de Tulum y de la actividad nadar con delfines. Pero hay mucho más. Tanto que, de una semana que estuvimos, sólo un día lo disfrutamos en el hotel. El resto de aquí para allá y se nos quedaron muchas cosas por ver.

Nuestro esquema de viaje fue el siguiente:
- Lunes: llegada por la noche al hotel
- Martes: día de recuperar el jet lag y conocer un poco el hotel, la playa, instalaciones… Y por la tarde, paseo por Playa del Carmen.
- Miércoles: excursión (contratada) a Chichen-Itzá, un cenote (Hibuku) y ruinas de Ek Baram
- Jueves: excursión a ruinas de Tulum, paseo por playa Paraíso y nadar con tortugas en Akumal
- Viernes: excursión a ruinas de Cobá
- Sábado: excursión (contratada) a la biosfera de Xian-Kan
- Domingo: Repetimos en Akumal para disfrutar más de las tortugas, hacer snorkelling y tomar un poco el sol. Vuelta a Playa del Carmen para despedirnos y hacer las últimas compras (ya os diré un buen sitio para comprar baratito).
- Lunes: Un poco de playa del hotel por la mañana y vuelta a Madrid por la tarde

¿Qué se nos quedó por ver? Sobre todo, algo más de naturaleza. Allí hay distintos parques naturales que los han acondicionado como parques acuáticos con actividades varias. Entre ellos están Xcaret, Xel-ha… También hay otra excursión a la isla de Cozumel, muy recomendable para hacer snorkelling.

Pero el tiempo es limitado y como todo no se puede hacer, priorizamos y nos organizamos los días como os he puesto. Los parques y Cozumel… para la próxima vez.

Tampoco optamos por nadar con delfines. Yo me quedé con las ganas, pero me decepcionó un poco. Vimos que se podía hacer en el hotel, en una piscina muy pequeña y perdía mucho encanto. Si hubiera sido en el mar o en un paraje más bonito, lo habría hecho (aunque es bastante caro, aviso), pero tal y como lo vi, no aportaba nada hacerlo ahí o en el Zoo Aquarium de Madrid (desde mi punto de vista, porque seguramente haya sitios mejores que los que yo vi). Otra vez será :-(

La semana que viene os cuento el primer día de excursión. Una pasada. Por el momento, algunas fotos para abrir boca, aunque las mejores me las dejo para los posts que vendrán. 








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martes, 13 de enero de 2015

Pastel de patatas con verduras. Y cómo aprovecharlo después

Estas Navidades venían mis hermanas a cenar a casa. No sabía muy bien qué hacer porque había estado el fin de semana fuera y no tenía mucho tiempo. Además, una de ellas no es muy carnívora, por lo que hacer un plato de carne no era la mejor opción.

Así que me puse a mirar en los libros de recetas que tenía por ahí y encontré una que me parecía buena solución. Un pastel de patatas y verduras. No sé si conocéis al cocinero Sergio Fernández. Es de la 1. Tiene un espacio en el programa de Mariló entre semana y también los fines de semana. Me gusto mucho porque su cocina es como la de Arguiñano: fácil, con ingredientes sencillos y con muy buena presentación. Además, siempre te enseñan cosas de cómo alimentarse bien y otros temas curiosos.

Pero, como siempre, le copié un poco la receta, pero a mi manera. Con lo que tenía por casa. Y así quedó la cosa. Aunque reconozco que era muy sencilla y lo tenía casi todo. Allá va.


INGREDIENTES PARA 6 (y sobró):
- 2 kgs. de patatas
- 400 grs. de espinacas congeladas
- 3 cebollas
- 3 huevos
- Tomate frito
- Piñones
- Aceite, Sal y pimienta (o lo que prefieras)
- Queso rallado

PASOS A SEGUIR:
- Pelar toda las patatas (es la parte más rollo), partirlas en trocitos y ponerlas a cocer hasta que estén blandas.
- Escurrir y triturar con un tenedor (en la receta pone con un pasapurés, pero yo no tengo).
- Añadir los huevos y la pimienta y mezclar. Ahora, reservar.
- A continuación, hacer un sofrito con las cebollas, las espinacas y el tomate frito. En este orden. Añadir los piñones.
- Por último, cogemos una bandeja, le ponemos un poco de aceite y colocamos una lámina del puré de patata. Encima, poner la del sofrito con las espinacas. Y, arriba, otra capa de patatas. Te aconsejo que las capas de puré no sean muy gruesas, ya que la patata llena mucho y no tiene mucho sabor, así que en exceso puede cansar. Mejor que sean finas.
- Para terminar, cubrirlo todo con queso rallado e introducirlo en el horno hasta que se dore la parte de arriba.
- Pasado ese tiempo se hacen porciones y a servir.

Lo completé con la receta de raviolis de calabacín que os conté la semana pasada. Creo que la combinación de ambos platos quedó muy bien y era todo muy sano para una cena (perdonaremos los hidratos de carbono de las patatas...). 


A mí me pareció una receta sana, nutritiva y muy fácil PEEERO se le puede poner una pega. Tal y como está, habrá a quien le resulte un poco sosa. A mí me gustó bastante, porque no soy de comidas muy saladas y como había preparado más cosas, no quería repetir ingredientes. Pero si lo vas a hacer como plato único o necesitas algo más de sabor, te aconsejo que le añadas alguno de estos ingredientes:
- salmón ahumado
- bacalao u otro pescado sabroso
- bacon
- tomate natural troceado

TRUCO PARA APROVECHAR LOS RESTOS
Una vez repartido el puré en la bandeja, me sobró patata y algo de relleno, pero poco, y daba mucha pena tirarlo, así que lo reutilicé la siguiente manera:

- En una fuente puse aceite abajo para que no se pegara y el puré de patata encima. Añadí la verdura que había sobrado, unos trozos de bacon, un poco de nata líquida y queso rallado. Lo sazoné un poco y removí. Todo ello, al horno hasta que se hizo el bacon y el queso rallado.

Quedó un plato muy rico, pero tiene que ser poca cantidad porque, si no, es una bomba calórica. 

Hoy ha sido una receta más larga de lo normal. Espero que os haya ayudado. 

lunes, 12 de enero de 2015

Algalia, un toque clásico en tu hogar ahora al 50 por ciento de descuento

No sé si os pasa a vosotros, pero a mí cada vez me cuesta más encontrar un estilo que me defina. Me gustan muchísimas cosas y muchas de ellas no tienen nada que ver unas con otras. Por ejemplo en decoración. Me encanta el estilo nórdico, lo minimalista, los blancos con toques de color… Veo fotografías de este tipo de casas y me encantan.

Pero también me gusta lo clásico. Hay determinadas cosas que colocadas de según qué manera dan una personalidad especial a cada rincón de la casa. También lo rústico me parece que tiene mucho encanto y que no tiene por qué identificarse con antiguo. Mezclar lo nuevo con lo antiguo, con lo viejo o con lo recuperado de casa de la abuela dan a cualquier casa un color único,propio e inimitable.



Por eso me gustó tanto esta tienda que encontré de casualidad. Se llama Algalia y la mala noticia es que está en liquidación. Tras más de once años por la zona de Goya, apenas le quedan unos meses abierta, hasta que acaben el stock, y por ello lo tienen todo al 50 por ciento. Sobre los precios que marcan, todo la mitad.

Podemos encontrar muchas lámparas de techo de gran calidad. También hay marcos, espejos y un amplio abanico de figuras decorativas. Hay unas Meninas muy bonitas que, para los apasionados del arte, igual es un buen regalo.

Encontramos en sus estantes cosas menos vistas como los apagavelas. Justo cuando yo estaba había un señor que no sabía por cuál decidirse. También me gustaron mucho unos pequeños elementos con una ranura que sirven para poner un papelito con el nombre de una persona, por ejemplo, para indicarles cuál es su asiento. ¿Otra cosa que me encantó? Los reposa cubiertos. Un pequeño utensilio que sirve para dejar el cuchillo y el tenedor cuando se han usado y que así no se ensucie el mantel. ¿A qué es muy práctico?

Muchísimas cosas originales (o algo en desuso), todas ellas con un toque clásico que vuelven a estar de moda para dar un toque diferente a nuestra casa. Dos plantas donde las tazas, los platos, los jarrones, los sujeta anillos y muchas cosas más, se suceden en todos sus rincones.

Déjate caer por Algalia pero date prisa que en cuanto acaben existencias, cierran. 



Es una buena oportunidad para comprar lámparas. Tienen unos precios muy buenos. 




Éstos son los apagavelas de los que os hablaba más arriba.  

Las tazas me encantan. Tienen muchos modelos diferentes.  

Para indicar el sitio de cada uno en la mesa. ¿A que son bonitos? 

Y aquí los reposa cubiertos. Para no manchar el mantel.  


A mí, que me encanta hacer postres, este espacio me enganchó.  











Algalia
C/ Alcalá 90
28009 Madrid
91 431 03 24

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