domingo, 30 de abril de 2017

Estética Tania Pineda. Nuevo local con la misma amabilidad

Hace tiempo os escribí sobre el centro de estética Tania Pineda (C/ Batalla del Salado 39). Hoy lo hago pero para enseñaros cómo han evolucionado. Ya hace tiempo se trasladaron a un local más grande y luminoso y la verdad es que ha quedado precioso. 

Siguen con sus tratamientos de belleza, su depilación láser, manicura, masajes... Muchísimas cosas que te harán sentirte mejor y cuidar tu cuerpo, que a veces lo tenemos un poco olvidado. 

Además, de vez en cuando sacan ofertas, bonos y otros descuentos que lo hacen mucho más accesible. Pero lo mejor, sin duda, su trato. Siempre una sonrisa, siempre dedicándote todo el tiempo del mundo y siempre haciéndote sentir su mejor clienta. 

Esto es algo que cada vez valoro más, la verdad. No soy muy de tratamientos de este tipo, así que cuando me animo con algo agradezco que no me traten como un número y con prisas. Cada vez valoro más el tratamiento personalizado y que se acuerden de mí cuando vuelvo. Y en Estética Tania Pineda eso es así y la sonrisa al vernos está garantizada.

Aquí os dejo algunas fotos para animaros a pasar por allí. Os encantará, seguro. 











viernes, 21 de abril de 2017

¿Y cuándo vuelves a trabajar?

Hace tanto que no escribo un post que ya no sé si me acuerdo. Y hace tanto tiempo que no tengo diez minutos seguidos para pensar, para recapacitar y para escribir de "mis cosas", que no sé si me voy a ver superada por la situación. Y, bueno, digo diez minutos siendo positiva, pero igual en tres ya tengo que parar y dejarlo para otro momento. 

Mi vuelta al blog, no sé por cuánto tiempo será ni con qué periodicidad. Se ha convertido en ganas, en una necesidad. Y éstas no entienden de tiempos. 

Hace más de año y medio, al quedarme embarazada, lo dejé porque no sentía la motivación. Estaba tan centrada -y preocupada- por el embarazo, que lo demás era irrelevante para mí. Ahora, sin embargo, lo he dejado por obligación. ¡¡Porque no me da la vida!!


He vuelto a trabajar y esto, compaginado con la maternidad, se está haciendo cansado, muy cansado. Sí, sé que sólo tengo uno y en la mente de muchos será exagerado, pensaréis: "imagínate con dos, con tres". Lo sé, pero esto es lo que tengo ahora mismo y así es como lo vivo. 

Aunque seguiré con los posts de tiendas, restaurantes  y todo lo que me gusta, he decidido empezar con uno de maternidad porque ahora es una faceta muy importante en mi vida, la más importante, y porque últimamente ha habido muchos debates sobre este asunto.

Yo os voy a contar mi "enfado" con el género femenino durante el primer año de vida de mi hijo. ¿Y esto por qué? Pues porque estamos hartos de leer, ver, quejarnos..., de que las bajas maternales en España son irrisorias. Que qué suerte en el resto de países que tienen bajas de un año... como poco. Muchas, muchas quejas sobre lo importante que es estar con nuestros hijos cuando son pequeños, la pena que da dejarles al cuidado de otros, y ya si van a la guarderia, que se ponen todo el día malos, ni os cuento. 


En mi caso, mi embarazo coincidió con que yo me encontraba sin trabajo. No busqué esa situación, pero después de 15 años sin parar de trabajar, creo que tampoco me vino mal. Lo cierto es que fue quedarme sin trabajo y quedarme embarazada, por lo que, como comprenderéis, no me hizo lamentarme mucho de mi situación laboral. Mi marido y yo decidimos que podíamos permitirnos llevar el embarazo con calma, sin necesidad de volver a trabajar inmediatamente. Nació Éric y continuamos pensando que podíamos permitirnos cuidar de él sin agobios por buscar trabajo. 

Así fueron pasando los meses. Lactancia exclusiva hasta los seis meses y medio y luego compaginándola con la introducción de alimentos. 

¿Y por qué os cuento este rollo? Pues porque durante este tiempo no dejé de oír  a muuuchas mujeres preguntarme que cuándo iba a volver a trabajar. Yo, sinceramente, no tenía ninguna prisa. Siempre he considerado que poder estar cuidando de mi hijo es un lujo que nunca creía que iba a poder disfrutar. Y pienso que, en el fondo, eso lo pensamos todas. Entonces ¿por qué esa insistencia en que buscara trabajo?


Yo lo entiendo si ves que la persona está mal, que estar en casa le agobia, si sientes que le está afectando... Pero yo, que no paraba de decir que estaba muy bien, que después de una mala experiencia laboral no echaba de menos volver al trabajo, que me parecía una maravilla poder estar cuidándole personalmente, que es algo que nunca pensé que iba a poder vivir... Además, soy una persona con mucha vida social, con la familia al lado de casa, tenía el blog... Vamos, que no me aburría para nada. No sé, daba la sensación de que no me creían y no me sentía nada apoyada (aún a día de hoy tengo algún amigo que no me cree, en fin...). 

Del mismo modo, sé que no me lo decían con mala intención, que muchas de ellas me quieren mucho y lo hacían por mi bien pero... ¿no se supone que lo ideal es estar con nuestros hijos al menos el primer año de vida? Entonces, si veían que estaba feliz con mi situación ¿Por qué tanto insistir?

Es difícil explicar estas sensaciones por escrito pero los sentimientos durante el año que estuve cuidando de Éric fueron como que era incomprensible que no estuviera buscando trabajo. Que igual se pasaba el tiempo y ya nadie me iba a contratar de nuevo, o que era increíble que yo, una persona con una determinada formación, fuera feliz estando en casa. 

No quiero que se me malinterprete. Puedo entender que haya gente que piense en eso. Pero igual que yo hago el esfuerzo de entender a los demás ¿por qué nadie lo  hacía por entenderme a mí? Necesitaba que me apoyaran y no me juzgaran. Porque era mi elección y yo estaba feliz con ella.

Hace seis meses que volví a trabajar. Y la verdad es que me siento muy afortunada. He encontrado sin buscarlo una empresa que parece que me respeta, que entiende mi trabajo y que me reconoce. Llevo a cabo un trabajo que me encanta y me ilusiona. Creo que he tenido muchísima suerte al dar con ellos (gracias Irene). He disfrutado de un embarazo muy tranquilo, he podido estar con Éric durante su primer año de vida y ahora tengo la posibilidad de desarrollarme profesionalmente y tengo la gran suerte de poder hacer parte de mi jornada laboral desde casa. 



También sé que si tengo otro hijo las circunstancias van a ser completamente diferentes y oiré preguntas como... ¿vas a pedir una excedencia?, ¿cogerás la jornada reducida?, ¿y no te da pena dejarlo tan pequeño?...

Y me volveré a enfadar. Porque me conozco, porque soy así. Porque nosotras somos nuestras mayores críticas. 

viernes, 24 de junio de 2016

Bacalao con salsa de yogur y mayonesa. Receta en tiempo récord

Este post va dedicado a Vanesa y Esperanza, que son mis mayores fans con las recetas. Es cierto que hace mucho que no publico ninguna así que me han dado el empujoncito necesario para retomarlo.

Hoy es una receta que en elaboración puede llevar… ¿5 minutos? Es súper sencilla y está muy rica. Como veis en el título, se trata de bacalao con salsa de yogur y mayonesa. A continuación, todo lo necesario.

INGREDIENTES para 2:

- 1 lomo de bacalao

- 1 yogur natural

- 2 cucharadas grandes de mayonesa (yo la compro light, por aquello de que engorda menos. Otra opción es echar algo más de yogur y menos mayonesa)

(Son tantas cucharadas soperas de mayonesa como de yogur natural, por si hacéis más cantidad de pescado)

- Aceitunas negras. Mejor sin hueso para trocearlas más fácilmente.

ELABORACIÓN:

- Mezclar el yogur y la mayonesa.

- A continuación, añadir las aceitunas negras troceadas.

- Echar un poco de aceite en una fuente y poner el bacalao. Cubrirlo con la mezcla.

- Al horno, unos 200 grados, 20 minutos.



Cuando el pescado esté hecho sacar y servir. Veréis que la mezcla se ha hecho más líquida y se ha convertido en una salsa que cubre toda la fuente. Si echarais menos cantidad se secaría y no quedaría como una salsa. 

Como veis en la foto, yo lo acompañé con unas patatas. Las freí un poco en la sartén y luego las puse en la bandeja para que se terminaran de hacer a la vez que el pescado. 

Si lo queréis menos calórico, pues sin patatas, con una ensalada... o lo que más os guste. 




Ahora a probarlo. Ya me diréis qué os parece.




jueves, 23 de junio de 2016

C´est Possible, ropa de calle y vestidos de fiesta que no te puedes perder


Estamos en época de bodas, bautizos y comuniones. Yo también ando inmersa y ahora con el niño es mucho más difícil moverme, delegar e ir de compras horas y horas. Así que para las que tengáis poco tiempo también, os vendrá bien conocer C´est Possible. 

Venía de ver la ropa tan chula que siempre tiene Cosette (tienda de la que os hablé aquí) y su escaparate me llamó la atención. Entré derecha a sus trajes de fiesta, que era lo que buscaba, y me encantaron todos. Largos, cortos, de colores claros, oscuros… Y los precios bastante ajustados: 60 euros, 80, 100… Para todos los bolsillos. 

Babi, que te atiende con toda la paciencia del mundo, te enseña según lo que busques y te da muchísimas ideas para conseguir el look que buscas. Además, tienen una modista que es una artista, por lo que puedes modificar largos, escotes y todo lo que quieras para que el vestido que mejor te sienta sea justo lo que buscar. 

También tienen complementos para darle un toque chic a cualquier elección. Los cinturones me parecieron preciosos, perfectos para los vestidos de fiesta como para los looks de calle, dándoles así un toque especial. Lo mismo sucede con los clutch o el calzado. 

Yo iba buscando vestido corto, pero los largos me robaron el corazón. 

Si estás en busca y captura de ser la invitada perfecta, no dejes de pasarte por C´est Possible. Date un Xq Me Lo Merezco a muy buen precio.










Calle Claudio Coello, 58. 28001
Teléfono: 91 703 43 54


miércoles, 22 de junio de 2016

Hilando Dulzura, ropa de bebé a un precio genial

Hoy va de bebés la cosa. Últimamente me estoy aficionando a Instagram. A mi hermana le gusta mucho, pero yo no terminaba de verle el punto. Sobre todo, porque no soy muy fan de las redes sociales (algo que no debería decir públicamente una periodista) y eso que tengo cuenta en casi todas. Lo que no me gusta es generar yo actividad y dar cuenta de cada cosa que hago y paso que doy, porque siento que eso no me deja disfrutar del momento. 


Pero lo que sí me gusta de las redes es que son una fuente de información casi inagotable y gracias a Instagram descubrí Hilando Dulzura. Desde Galicia hacen ropita de bebé muy bonita, con telas originales y a unos precios geniales. Destacan sus gastos de envío, a partir de un euro (va subiendo según el peso).

Son especialistas en cubrepañales, bandanas, sujeta chupetes, camisetas… Los hacen especialmente para ti, es decir, no tienen stock y van tirando de ahí. Les dices la talla, haces la transferencia y en ese momento se ponen a trabajar. El único límite es la tela, hasta que se acabe. En unos 5 días lo tienes en casa. Una maravilla. La atención también es perfecta y se preocupan mucho porque estés a gusto con la compra. 

Yo ya le he comprado a Éric dos conjuntos bien chulos. Y tengo otro cubrepañal fichado, pero voy a esperar un poco que al ritmo que crece… no me da tiempo ni de estrenarlo.

Aquí mi modelo preferido :-)

Y aquí la ropita. Aunque parezcan tallas diferentes es la misma, talla 12 (para un año) solo que en el de la izquierda apretaron más las gomas porque el otro solía quedar un poco grande. La bandana sí la hicieron un poco más pequeña, la próxima la pediré un término medio. Para mí la única pega es el bolsillo de la camiseta, que me parece un poco grande, pero con comentárselo, suficiente. Son un encanto, la verdad. 

Y éste es el que tengo fichado para llevarle más "arreglado". Pero antes voy a ahorrar un poco, jeje.